
Bueno, acá les traigo 2 primicias. Una es la imagen trabajada en photoshop por su servidor. La segunda es un texto en el que he estado trabajando, necesito criticas acerca de este, todas serán bien recibidas. No he agregado el ultimo capitulo por que el final me lo reservo para cuando el texto este terminado. Sin mas demora dejo con ustedes "Colectivismo místico mismo".
¿Cómo será mi redentor?, me pregunto. ¿Será un toro o un hombre? ¿Será tal vez un toro con cara de hombre? ¿O será como yo?
La casa de Asterión, Jorge Luis Borges
LUCKY STRIKE No más de dos décadas puedo vanagloriar de existencia, pero pese a mi escasa experiencia, he vivido un hecho místico que ha demostrado, mejor dicho, me ha demostrado la conexión de la colectividad.
Todo comienza por un principio, y este principio es, que un golpe en la cabeza puede dejar inconsciente a cualquiera, siempre dependiendo de la intensidad con la que éste sea proporcionado; en mi caso particular, fue lo suficientemente duro como para gatillarme estulticio mental momentáneo.
Al entrar en este estado de estupor, pensé en la cantidad de neuronas que podrían haber muerto con el porrazo, mas me contenté también con la reflexión de que una noche de besos tintos y humos densos puede ser mucho más fructíferamente destructiva. ¡Ahhh!, el placer del flagelo.
Pensé en que no lograría responder con normalidad al adentrarme nuevamente en ese mundo vacío del que salí.
Ningún mal sabor dejaba este universo, nueva irrealidad a la que había entrado, podía hacer y deshacer, tenía seguridad, pero este lugar siempre llegaba a bifurcarse, nunca dejó de ser sólo un hecho fortuito y finito.
La primera imagen es ella, arribando con sus caricias misericordiosas por mi estado, sin embargo, mis intentos por retenerla fueron inútiles. Sus libaciones no dejaron de ser únicas, su piel no paraba de tener un olor tan maternal, sabor a útero, cúpula divina de mi ser. se va, vuelve y no regresa. “Maricona” grito a los vientos sin dirección, vagamente pensando en que estos la alcanzarán. Me decido nuevamente a pensarla, vuelve a mí, intento probar métodos de persuasión distintos, me victimizo por mí caída, ella me acaricia con mas fuerzas contra su pecho, esto me genera una enorme alegría, ese goce se vé, está en el fondo psicodélico que nos adorna, siento que el corazón se me sale por las orejas, su pulso ya no esta en mi pecho sino en mi vientre, al intentar besarle ella no vacila en mover su boca en dirección contraria a mis ojos que la miran con estupor, “maricona” vuelvo a gritar dentro de mi cabeza y ella desaparece.
No deja de apegarseme la idea de que puedo pensarla y volver a tenerla. Esta vez, no intentare retenerla, solo sorprenderla, pero ¿como?.
Mi ingenio me permite descubrir como encantar, pero no lo quiero compartir con ella. Con mis ideas voy a comerme al mundo, lo pienso e inmediatamente esta ahí, esa instancia única y nueva, utópica hasta el paroxismo, otredad se respira, se siente respeto, se ve hablar y se escucha escuchar.
Tranquilidad, dialogo y respeto, pilares hermosos de esta sociedad, esta, mi comunidad.
Pero como se dice en la realidad a la cual aun no quiero llegar, lo bueno dura poco, y al primer signo de insurrección, “maricona”, es lo que viene a mi testa y vuelve a desaparecer, quedo flotando, solo denuevo en este galpón oscuro, pero realmente no me faltaba compañía, al imaginar, hacia reales mis pensamientos, tan tangibles como puede serlo una caída al suelo. Al recordar esto, rememoro el por que de mi llegada a esta irrealidad, siento que me sacan de mi incubadora, una mano me toma por el tobillo, me exibe ante el mundo, dando alusiones de que soy varón.
Algo mareado, abro mis ojos, lentamente, despierto mi percepción. En un nanosegundo me doy cuenta de que fui un egoísta con toda la gente que creé y que ellos nunca me dejaron, sino que yo los eché de mi mundo, por que no eran lo que quería, por que no me complacían, por que soy un pinche cabrón. Mi ser quería reivindicarse con “mi” mundo, de alguna forma sabia que podría mejorar, lograr que se apaciguaran los caudales.
Aun convalezco contucionalmente y aunque ya había tenido una reflexión acerca de los sucesos que he narrado, lo único que se acerca a mi mente es la pregunta mas estúpida que podría hacer:
¿Que pasó?
Este hombre me mira, yo, en sus brazos, protegido estoy, sostenido mas que por su briosidad, por su temple. Me dice entre una mirada jocosa:
Acabas de tener una revelación.
QUIERO ENCANTARTE, POR QUE ME ENCANTAS Me sentí mediocre al no poder extraer la magnificencia del mundo en que entré. Lograr adecuarla a mi y por consecuencia a mi entorno.
Este hombre jamas termino por revelar su nombre, nacionalidad o edad, pero su influencia fue determinante para los sucesos con los cuales me veré tropezando ,o mas bien, me hará tropezar.
Esta especie de misticismo, esa inseguridad, me excitaba demasiado, al no saber nada el uno sobre el otro estábamos en plena libertar de ser una personificación hiperboleana. Al principio le puse taras, para poder determinar cuales serian sus reacciones frente a cualquier tipo de situación, a las que el respondió con naturalidad y displicencia; Nunca revelé fundamentos sólidos, me mostré inseguro y torpe ante el desempeño de la vida, pero este ente no se conmovió con mi falsa inocencia, mas se reía de mi, como si de alguna forma supiese que lo que mi boca expulsaba era una gran muralla de falacias, mentiras destinadas a el, creadas por la química confrontacional.
Ese día terminó, sin que de mi cabeza se escurriera la idea del dominio total de las repercusiones de mi actuar, mas no sabia por donde buscar la manera de, la gran pista que tenia era este hombre fuerte, aunque de contextura delgada, demostraba poder en su cuerpo, firmeza en su mirada, seguridad en su hablar, ni un paso en falso.
Mierda -exclamo- no valla a ser que este pelotudo esté influyendo en mi como un gurú o algo parecido. Esos son cuentos jodorowskyanos que a mi no me los creo.
PINCELADAS De alguna forma logro encontrarle en los momentos mas aciagos de mi existir, como si el destino uniera mis tragedias con su persona, pero la curiosidad me embarga y el dialogo es inevitable.
Te tengo una pregunta – dije mirándolo.
Gustoso la respoderé si esta dentro de mis conocimientos.
Ahí radica mi problema, es poco lógico que esté en los tuyos, nisiquiera está en los míos.
Me cuesta entenderte.
Uffff, supieras lo que me cuesta a mi, mas aun con esta incertidumbre.
Pues hombre, solo falta que generes la pregunta – afirmó con briosidad.
¿Como supiste lo de mi revelación?
¿Fue una revelación? – dijo levantando una ceja
Tu lo dijiste.
Y tu, ¿lo sentiste?
Este personaje me atormenta, sus bailes entre las respuestas y preguntas son un manjar que estoy dispuesto a disfrutar. me dejo llevar por sus palabras y prosigo:
Bueno, no fue una experiencia normal, fue algo mas alla de mis dominios, pero para mi es muy dificil de creer, será por mi dejo eseptico nihilista...
Nunca dejan de ser potenciales verdades – dijo interrumpiendome.
Pero, no se, tengo el presentimiento de que fue algo mas.
De hecho lo fue.
¿De que hablas?– pregunto con insondabilidad.
¿Crees tu que nuestro encuentro fue fortuito, acaso un azar?
Lo fue, pero no me lo creo – digo con sentimiento amargo –. No lo quiero creer.
Exelente respuesta. Exactamente, fue un azar, pero depende de nosotros el lograr que esto no sea así.
Me confundes.
No busco esclarecerte.
¿Pero lo haras?
El lanza una carcajada
Si, lo haras – digo yo.
Su mirada, no sabria diferenciarla entre una calentura y una ironia, pero su silencio me otorgó una respuesta afirmativa.
TU CAMINO
Nuestros sinos se entrelazaron, las lecturas de Hesse se hicieron recurrentes en nuestros encuentros, discutir sobre la existencia, sobre teologia. Nuestro punto mas aspero era la metafisica, el era un firme defensor de toda forma mistica del conocimiento, lo cual nos generaba arduas discuciones.
¿Cuales eran sus propositos? Ahhhhhhh, pinche incertidumbre.
Nunca llegó a revelarme su verdadero proposito, al decir nunca quiero decir que en el momento en que lo descubrí, ya no servia de nada, de hecho esa aspiración era la que me habia llevado a la muerte, entre lava y explosiones de mundos, choque de estrellas; En ese instante mis labios estaban resecos de estar saltando entre planetas, mis manos mostraban marañas de llagas por injusticias forjadas. Bueno esta sentencia la hice en su momento, pero me estoy adelantando a los hechos.
Un encuentro “casual” me da la posibilidad de seguir con un dialogo pendiente:
¿Como me impresionaras? – pregunto secamente.
Wow, tu inseguridad se vio subyugada por tu curiosidad- dictamina con asombro en sus ojos.
Responde- digo con timidez. Su asombro me pasmó.
¿Ese es todo tu desenfreno temerario?
¡No me engatuzes! – digo con fuerza.
Nunca lo he intentado – dice el.
Pero lo logras.
Entonces llámame Dios – dice con dejo ironico.
¡Dejate de pavadas!
Potenciales verdades, recuerda.
Por favor, no puedo descansar – digo exaltado –. La idea de poder volver a mi revelación me mata.
- ¿Ansias?
- Si, anhelo tenerla nuevamente – y en esta frase enfatizo el “tenerla”.
El, sin decir nada, se mueve hacia un lugar escondido, yo, por inercia lo sigo, cada vez se hace mas denso el aire, una bocanada puede satisfacer sedes nasales infinitas (catorce, diria Asterión). Este laberinto tenia un minotauro, que lo conocia y diferenciaba. Mientras por mis ojos pasaban las imagenes de los muros de la caverna en la que nos adentrabamos. Mi cerebro empezaba a interpretar sus cavidades como imagenes pasadas, podia moldearlas, pero radicalmente me di cuenta de que eran estas las que me fraguaban a mi.
¿Que sucede, adonde vamos? – pregunto con miedo.
¿Quieres esclarecerte?
Esta pregunta la recibo con impresión, la ansiedad de verdades reveladas no cabe en mi cuerpo
¡Si, si! – respondo.
Hace algunas decadas, un senaculo muy reservado ha hecho arcas de las ideas revolucionarias del hombre, encontrando en ellas una concordancia ciclica. Al principio, nos impresiono el comprender las revelaciones que estas generaban – sus parpados se abrian y sus pupilas se dilataban –. Pero la avaricia por este secreto creó envidia entre nosotros. Poco a poco fuimos engañandonos para salvaguardar nuestro beneficio personal, estos timos nos dejaron en la ruina, por ende, decidimos dejar nuestro conocimiento alejado, cual adorno carisimo, como un picaso colgado en la pared del baño, esperando por ser apreciado, abrazado con las almas.
Mi mente seguia de cerca sus palabras, en este lugar sonaban con una cadencia tormentosa. Por su timbre se sabia que ya nada era falso.
¿Cual es el secreto?- pregunte con angustia.
No es tan importante el secreto, como lo que logramos hacer con el.
¿Y que fue lo que lograron?
Una ecuación.
¿Para que?
Para entender el secreto.
¡Por favor! – digo enfurecido.
¿Tanto te intriga?
Si. Ese secreto ya es parte mia, ese secreto...ese secreto...yo...lo viví.
Ahora estas entendiendo.
Apenas habia podido imaginar que el resultado de su trabajo tenia relación con mi vivencia, cuando llegamos a una pequeña habitacion con 3 puertas, estaban no muy separadas las unas de las otras. El se detuvo y me las señaló.
Dentro de estas puertas se encuentran los factores que afectaron tu vivencia. En una se encuentra una sociedad, sociedad moldeable, con un albedrio insipiente. En otra se puede vivir la satisfaccion personal, ¿acaso en tu “revelación” fue una mujer?- estas palabras me dejan helado y me dan a entender que ya no tengo que detenerme-. Y en la otra puerta se encuentra el resultado tangible de nuestra ecuación.
Al parecer, el adivina que me precipito a preguntar cual puerta es cual, por ende me detiene con su mirada y me dice.
Las puertas se te abriran, a medida de que el secreto lo dictamine.
EL ASESINO DE LA SOCIEDAD
Lo único que puedo sentir, es miedo, por que se que al penetrar en esas puertas todo el mundo en que me desenvolvi hasta hace muy poco, será olvidado. Miedo siento, me retuerce el espinazo, mis rodillas castañetean, pero mi desición es fuerte. Se abre la primera puerta, la luz es tragada por esta, el me mira, me incentiva a entrar con un gesto seguro y yo le afirmo con sequedad al parar abruptamente mi temblar.
Me introduzco en esa pieza y el zaguan detecta mi paso, golpea la puerta en contra su umbral. Ahí encuentro un hombre, calvo, con algunos rizos rubios cerca de las orejas, sus rasgos eran toscos, pero se veian contrarrestados por su finisima nariz, de piel oscura. Rarisima amalgama.
Hola – dice el.
¿Quien eres?- pregunto yo.
Soy Maciel, un miembro del senaculo del cual, probablemente, “el” te comentó – Maciel se levanta y me mira –. Supestamente te tendrias que encontrar con alguna imagen de tu “revelacion”.
¡Exacto! – digo con exaltación.
yo soy la sociedad –. Al ver mi duditativa cara, el cuestiona:
¿Que sucede? – Maciel pregunta
¿Acaso la sociedad no es un termino plural?
Potencial verdad.
Si, lo recuerdo – digo levantando mis gruesas cejas.
¡Mentira! – maciel se exalta –. Lo recuerdas a el. ¿Quien te dijo esas palabras? ¿Quien las asimiló?
Al parecer no he sido un buen alumno si no he podido verte como una sociedad.
Ah, eso es facil, obviamente aun llevas vestigios del mundo en tu bolsillo.
Bueno, mas que mal, de ahy soy oriundo ¿no?
Entonces no vengas a mancharme con tus porquerias. Llevo milenios escondido de los pesares de tu realidad, en este sitio me encuentro a salvo y tu junto con tu amigo han decidido molestarme. Sin embargo, no es prudente centenciarte a ti, al fin y al cabo, tu eres solo una herramienta de el para llegar a mi.
Sin poder aguantar la risa exclamo:
Al parecer el secreto realmente los rivalizo a todos ustedes.
Clara imagen de su pensar. Te tiene sostenido del labio y no te quiere soltar, mas, tu tampoco quieres que te suelten.
Me siento conforme – digo con serenidad.
¡Conformista!
¿Y acaso tu no lo eres Maciel? – digo sin miedo a las represalias –. Vienes y te escondes de los problemas, mientras se supone que eres el que genera discriminacion, sectarismo, fobias de todos los tipos desde xeno hasta homo.
Por favor, prosigue.
Tienes un razonamiento impredecible, te manejas en probabilidades absurdas. Es mas facil saber cuanto es 2 eleveado a 35.
Continua.
Esta palabra me hace pensar en que pasamos de una actitud hostil, a una actitud desglosativa. Me rio por dentro.
Al parecer la basura que hay en mi mundo te identifica – digo ironicamente.
Claro, yo fui tu sociedad, ahora soy una utopia.
Entonces está fuera de mi alcanze poder comprender esta utopia.
¿Por que?
Por que estas asimilandolo todo, apenas sentencio, tu aura adopta sabores de fobias, eres suceptible y al mismo tiempo hermetico, muy pesado y liviano, tomas todo y lo transformas, lo dibujas ciclicamente, entre afirmaciones, rectificaciones, perdones, jactaciones y al fin te das cuenta de que tus colores no son mas que mentiras para no darnos cuenta de que realmente no eres, “sociedad” no existe, está opacada por la satisfaccion personal. Tu mismo, tu, “sociedad”, estas aca escondido por que quieres evitarte a ti mismo. Eres patético – su cara de asombro hizo imediatamente que me cubriera la cabeza esperando algun golpe. Pero grande fue mi sorpresa al escuchar sus palabras
Al fin, congratulaciones, acabas de crear el mundo.
DESPUES DE MIL MUNDOS
Al despertarme me doy cuenta de lo relativo que puede ser el tiempo. Me siento barba y hediendo pestes desde mi pantalon me levanto, lo veo a el, a “padre” (esa calificacion se la doy debido a su incidencia en mi renacimiento intelectual y, aunque me cueste asumirlo, espiritual).
Vamos, levantate- dice el.
¿Donde estoy?
En la habitacion donde nos dejamos de ver. Ahora ya una puerta se ha clausurado, lo que haya pasado con Maciel fue extremadamente desicivo. He entrado y mis ojos han divisado tu cuerpo, orinado y defecado, mientras que el de Maciel, se encontraba carente de vida.
¿Ha muerto? – pregunto con curiosidad
No, lo has asesindao. Pero bueno, ya no lo nesecitamos, tu lo has creado, lo has creado en ti. Succionaste su vida y asimilaste su poder.
Esta frase me cae como una lluvia de puñaladas. Maciel ya habia logrado captar mi atencion, en los ultimos recuerdos que tengo de el, queria conocerlo tanto como a padre, su persona me genero una curiosidad infinita, sabia que el comprenderlo me daria tolerancia, pero realmente me interesaba su posible sapiencia (nuevamente ronda mi cabeza la “potencial verdad”).
No hay tiempo que perder- exclama padre.
¿Para que?
¿Acaso has olvidado tu proposito?- dice padre con esepticismo.
No, no. Solo que esta situacion es un poco confusa.
no te preocupes, si eres apto, las respuestas seran reveladas.
¿Apto?, ¿Quien determinará eso?
Ella.
¿Entonces sabes que puerta se abrira en este momento? - en esta pregunta soy consiso y demuestro firmeza.
Si, lo se.
¿Como lo has logrado?
El oraculo me lo ha revelado, pero bueno, no nesecito adelantarme ¿cierto?
Si. Esta bien, lo se.
Dirijo mi vista hacia las puertas y automaticamente una de estas implosiona y se unde en si misma, desaparece. Esto ya no me genera ningun tipo de sorpresa, estoy dispuesto a aceptar lo que percibo.
Me decido a entrar a una puerta y esta se abre sin que yo la toque, instantaneamente padre exclama:
¡No se te ocurra tocarla!
LEVE CARICIA PARA VANNESA
Ya adentro de la habitacion, me percato del color carnoso que obtienen las paredes a mi alrededor, parecen tener vida, olor acido expelen sus bordes, me acerco a tocarlos, cuando una voz dulce me detiene diciendo:
Las manos pueden dañar.
Pero tambien se han creado para acariciar – digo muy seguro de mis palabras.
Las caricias se las lleva el viento – dice cabizbaja.
Bueno, al sentir el calor acumulado aca dentro, se puede decir que no hay corriente alguna – digo con ironia.
¿Y como crees que se sentiria un útero? – pregunta.
¿estamos en un útero? – le pregunto entre risas.
Si, aca es donde las personas se encuentran mas satisfechas, mas plenas, donde las sociedades son una mera mentira, solo estas tu y tu ambiente, un ambiente calido, acogedor y protector.
Si, lo logro sentir. Disculpa, ¿como me dijiste que te llamabas?
No te lo he dicho – responde con firmeza.
¿Tienes problemas para hacerlo?
¿Hacer que?
¿Decirme tu nombre?
Para nada.
Entonces ¿por que me llevas sinuosasmente con tus preguntas y afirmaciones?
Por que tu lo quieres.
¿Si?
Obvio, sino la conversacion hubiera sido estacionaria y habria dificultado el dialogo. Te gustan los desarrollos distendidos. Puedo notar tu nerviosismo.
Bueno, es verdad, tu fluctuante tematica ha logrado satisfacerme. Me recuerdas a Padr... – vacilo un segundo –. Olvídalo. ¿Acaso tu personificas la satisfaccion personal? – pregunto sabiendo la respuesta.
Si.
Me lo suponia. Bueno, ahora ¿podrias decirme tu nombre?
Vannesa, ¿y el tuyo?
Imai.
Un gusto Imai.
Te aseguro que el gusto es mio – en ese momento una sonrrisa desprende su boca –. Vanessa ¿eras una de las conspicuas?
No.
¿Entonces que haces aca?
Vine a buscar el secreto.
¿No lo has encontrado?
El que tu llamas Padre me ha encargado una tarea.
¿Cual es?
Esperar a mi redentor – con estas palabras, Vannesa ha logrado derramar una lagrima desde su ojo.
Padre llega abruptamente, se precipita sobre mi y grita con desgarro
¡Tienes que venir!
No puedo - respondo raudamente.
¿Acaso es este mi redentor? – Vannesa pregunta a Padre.
No, no lo es – responde Padre.
¿Y cuando me liberaras de este martirio? – dice Vannesa entre sollozos.
Eso no esta en mis manos, yo solo sentencié, no acaté, tu debes hacerlo – padre se me aproxima y me toma firme de la mano –. Vamos, no podemos esperar.
¿Que sucede? – pregunto con angustia –. ¿Acaso ella no ha de preparame para recibir la magnificencia del secreto?
¡imai! – exclama Vannesa –. Acariciame, por favor. Llevo tanto tiempo siendo cariño para los demas que he olvidado lo que es sentirse amada. ¿Acaso tu me amas?
No la escuches – sentencia padre.
Un pequeño esfuerzo logra soltarme del grillete que Padre creaba con su mano en la mia. Me acerco a Vannesa.
No te atrevas a hacerlo – escupe Padre furioso.
Claro que te amo – digo mirando fijamente en los profundos ojos de Vannesa.
¡No, imbécil! ¡Tienes que venir inmediatamente conmigo! – dice Padre con miedo
¡Callate! - Vannesa barrita iracunda – ¡Por ti es que estoy aquí, no te has dignado a liberarme de mi pesar. Si tu no puedes traer a mi redentor, yo lo traere a mí!
Te amo – digo hipnotizado, sin quitar mis ojos de los de Vannesa.
Acaríciame – me reclama Vannesa.
Levanto mi mano a la altura de su cara, mis dedos se funden en su mejilla y paulatinamente Vannesa va perdiendo sus colores, cae de espalda al suelo con una sonrrisa dibujada en su rostro, como queriendo agradecerme. Una sensación de tranquilidad llena mi persona, doy media vuelta y padre mira desesperado la parte superior de el útero.
¡Mierda! – él exclama – No sabia que esto ocurriria así, pero no hay tiempo para quedarse a lamentar – dice mirando el cuerpo sin vida de Vannesa – ¿Como te sientes imai? ¿te sientes con mas energia?
Bueno – digo sin mirarlo – me siento tranquilo, como si supiera que Vannesa está en calma. Me regalo su parsimonia
Padre toma mi mano y me arrastra con él fuera del útero.
Al llegar a la habitación, que en un principo tenia 3 puertas, padre espera, tras cerrar ve como ésta se derrite, cual reloj en un cuadro de Dalí.
Padre toma la perilla de la puerta restante y exclama exitadísimo:
Ahora te entragaré algo invaluable.
¿Eso quiere decir que es gratis? - pregunto intrigadísimo.
Para nada.
Eso me temia.
A cambio – prosiguió Padre – tendrás que tomar una desición.
Al abrir la puerta, logro ver una tierra hecha fuego, el suelo era volcánico, el olor a azufre era apestoso. Nos adentramos en este planeta y Padre no tiene nesecidad de señalar una esfera dorada, no más grande que una manzana, para que esta despierte mi curiosidad. Al notar esto, Padre me dice:
Lo que ahora estás viendo, es el resultado de todo nuestro trabajo.